3 motivos para utilizar la calculadora en clase

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¿Es realmente beneficioso el uso de la calculadora en clase de matemáticas? ¿Frenará esta herramienta el aprendizaje de los alumnos? Estas son algunas de las preguntas que han llegado a los colegios y hoy trataremos de aclarar.

Dos puntos de vista diferentes:

Los resultados del Informe Cockcroft, publicado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, señala que el uso de la calculadora mejora la actitud de los estudiantes hacia las matemáticas. Además, mejora su destreza en cálculo, la comprensión de conceptos y la resolución de problemas. Estos son solo algunos de los beneficios del empleo de esta herramienta en el aula, los cuales se enfrentan aún al temor de padres y profesores.

Especialmente los padres de los alumnos presentan una preocupación evidente por el uso de la calculadora en el colegio. Estos, temen que el uso continuado de la misma haga que sus hijos e hijas no desarrollen debidamente el cálculo mental ni lleguen a comprender las operaciones matemáticas. Sumado a esto, un error cometido en la calculadora no es tan sencillo de identificar como en un papel escrito frente a ellos.

3 puntos a favor de la calculadora:

Como docentes debemos asegurarnos de que los alumnos dominan las operaciones matemáticas. Además, la calculadora no sustituye al aprendizaje. El estudiante deberá prescindir de ella para realizar operaciones cuando se disponga de tiempo suficiente para permitirle razonar sin estrés.

Los niños deben comprender paso a paso las operaciones, conocer el por qué de cada uno de ellos para luego acelerar el proceso con esta herramienta. Estudiantes con mayor dificultad en matemáticas se verán más beneficiados de su uso, pues podrán seguir el ritmo de la clase. De esta forma el alumno se apoyará en la calculadora sin depender de ella.

A continuación, veremos 3 motivos por los que recomendamos permitir el uso de la calculadora:

1.       Agiliza las operaciones de cálculo: Como ya hemos mencionado, en situaciones de estrés la calculadora puede resultar ser una gran aliada para los alumnos. Así, estos podrán enfrentarse a los problemas matemáticos con una mayor seguridad. El proceso de resolución de las operaciones y problemas y la comprensión de los mismos seguirá siendo necesaria.

2.       Favorece la comprensión e interrelación de conceptos: El alumno podrá centrarse en comprender los procesos, dejando los números en un segundo plano y desarrollando la lógica.

3.       Permite corregir errores: Los estudiantes podrán conocer si las operaciones realizadas son correctas de una forma más ágil. La calculadora permite ahorrar tiempo en operaciones potenciando el proceso de análisis.

El uso de la calculadora da lugar a estudiantes más eficientes y con un mejor rendimiento. El aprendizaje basado en la productividad beneficia tanto a alumnos como docentes, permitiendo exprimir los recursos del aula y potenciando el desarrollo de habilidades y destrezas útiles para su futuro. ¿Habías pensado en la calculadora como un apoyo para el alumno? ¿Permites el uso de esta herramienta en tu aula?

 

 

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