10 claves para ser un buen profesor

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Según la RAE, “enseñar” se define como “instruir, doctrinar con reglas o preceptos”. En su defecto, la segunda acepción es la siguiente: “dar advertencia o escarmiento que sirva de experiencia para obrar en lo sucesivo”. En pleno siglo XXI, aún existen errores de enfoque que afectan a profesiones tan fundamentales como la docencia.

Enseñar, no es solo “instruir” o transferir conocimiento, sino crear unas condiciones óptimas para que los alumnos aprendan. Además, es tan importante lo que se aprende en el aula como el resto de las competencias que adquiere el estudiante por su cuenta: la construcción de un pensamiento crítico, su propio conocimiento, forma de ver la vida y afrontarla.

Todos pasamos por procesos de aprendizaje en los que la empatía, respeto y compromiso de quién nos acompaña es fundamental. Un buen profesor no es un baúl lleno de enseñanzas, sino un libro abierto bien planificado, firme y comunicativo.

A continuación, presentamos algunos consejos que harán la experiencia del alumno más amena y enriquecedora.

  1. Sé responsable con tus estudiantes y tus funciones. Conviértete en un buen ejemplo a seguir para ellos y alguien a quien puedan acudir.
  2. Ejerce tu profesión con flexibilidad. Las cosas no siempre salen como esperamos, no todos los alumnos son iguales ni reaccionan como imaginamos. La capacidad de adaptación a los cambios será fundamental en tu recorrido y el desarrollo de tu alumnado.
  3. Esfuérzate por ser atento y que los estudiantes lo perciban.
  4. Comunicación. No olvides que, pese a la diferencia de edad o la distancia de posición entre estudiante y docente, tratas con personas. Sí, tu experiencia y conocimientos son mayores, pero no debes caer en el error de deshumanizar tu profesión. No construyas muros, sino escaleras.
  5. Creatividad. Desarrolla tu profesión desde la intención de atraer a tus estudiantes, incentivando su aprendizaje. Las actividades dinámicas tienen un mayor éxito.
  6. Sea tu vocación o no, la dedicación es importante. Céntrate en los aspectos positivos que esa experiencia te reporta, y si algo no te gusta haz por cambiarlo o adaptarlo a tu forma de enseñar. No te preocupes, ocúpate.
  7. Decídete a encontrar la forma de conectar con tus alumnos. Para ser un buen profesor, necesitarás ampliar tu formación, experimentar o variar tus estrategias, pero merecerá la pena.
  8. Empatía. Reconoce sus problemas, puedas o no darles solución. Sentirse escuchado y comprendido supondrá un buen alivio, aunque no puedas implicarte personalmente.
  9. Aprende continuamente, no te quedes obsoleto. Fórmate, actualízate y nunca dejes de ser estudiante.
  10. Conviértete en una fuente de motivación para ellos, a veces no basta con ser un buen ejemplo. Procura que tus clases los animen a seguir aprendiendo y verse capaces de todo pese a sus diferencias.

La docencia no es una profesión sencilla, implica un alto grado de responsabilidad y presión. El docente tiene en sus manos un gran porcentaje de la formación de las futuras generaciones, lo que hace indispensable una correcta transmisión de los conocimientos dentro del aula.

Lo que enseñas hoy determinará las actuaciones de mañana.

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