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¿Memorizar o estimular?

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La lucha contra las formas tradicionales de aprendizaje podría llegar a su fin.

Elena Flores, neuropsicóloga especialista en Educación afirma que sin un ejercicio de memorización el aprendizaje no puede tener lugar. ¿Debemos la docencia izar las banderas blancas?

La ministra de Educación Mª Isabel Celaá reivindicaba en sus declaraciones recientes que “no es suficiente el aprendizaje memorístico”, dando paso a currículums multidisciplinares y una formación basada en el alcance de competencias. No obstante, los educadores temen que todo se quede en palabras llevadas por el viento.

Por su parte, expertos como Elena Flores señalan que la memorización es necesaria para que se produzca un aprendizaje. La cofundadora de NeuroClass insiste en que se deben incluir nuevas y mejores formas de retener la información. Así, la educación tradicional y la moderna se unirían para dar paso a un aprendizaje sólido.

La neuropsicóloga hace hincapié en que el aprendizaje engloba muchos más factores de los que a priori parece. La atención, la motivación y las emociones son algunos de ellos.

Por tanto, en la educación se debería tener en cuenta el ritmo de cada alumno, adaptando las estrategias a cada uno de ellos. Todos son diferentes, pero todos tienen la capacidad de aprender.

Ahora bien, en la etapa actual o cuarta revolución industrial, como se ha comenzado a llamar, ¿qué deben aprender los niños? Novedades tecnológicas apuntan a la inteligencia artificial, la impresión 3D o la robótica. Para poder actualizar los contenidos que se imparten es preciso tener en cuenta que la educación, al igual que la sociedad es dinámica y cambiante. Como la autora del libro Educar el talento, Sara Moraleja, afirma: “es vital apostar por pedagogías que desarrollen íntegramente el ser humano”.

Esta nueva industria llama a que el propósito de la educación sea poner a disposición de las personas herramientas que les permitan descubrir sus talentos y mejorar con ellos. Así, tendrán algo de gran valor que ofrecer a la sociedad.

No obstante, siendo esto muy válido e inspirador en el papel, ¿qué habilidades son las óptimas para tener éxito en el mundo profesional? La creatividad, el autoliderazgo, la proactividad o el pensamiento crítico son algunas de las destrezas consideradas fundamentales para poder adaptarse a los nuevos trabajos. El mundo laboral cambia y sus exigencias lo hacen con él.

Volviendo a la enseñanza y al método de enseñar, si no podemos competir con los avances tecnológicos y su capacidad infinita de memorización y almacenamiento, hagamos lo mejor que sabemos hacer: crear. Eduquemos e impulsemos nuestra parte más humana, aquella que nos diferencia de animales y diseños artificiales, que no es otra que nuestra capacidad de imaginar.